Las vidas de muchas mujeres salvadoreñas tienen una historia parecida a la de la mayoría de las madres de Centro Hogar: 25 años de edad, solteras, crian por lo menos 2 hijos/as, estudian hasta el noveno año escolar y venden productos en el mercado o trabajan en fábricas que explotan su dignidad. Vivir en este tipo de realidad crea la opresión, limita la imaginación y ata a las muejeres a un ciclo de pobreza sin fin.
Gracias a Dios, no todas las mujeres tienen que soportar
la misma dificultad para siempre.
A través de la Caja Comunitaria para mujeres, 13 participantes tienen una oportunidad única para intentar el sueño de tener su propio negocio, mejorar su educación, o ser económicamente independiente. Si quiere más información, haga clic aquí: Caja Comunitaria




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